viernes, 29 de noviembre de 2013

cuento2


                          Un extraño suceso


Era una tarde de verano muy calurosa como solía ser por estas zonas de mi aldea, donde pasábamos las vacaciones mi familia y yo.

Decidimos ir a hacer una excursión como era habitual. Como nos recomendaron visitar los dólmenes fuimos a ello.

Preparamos las mochilas con comida y ropa de recambio y nos pusimos en marcha.

A mi padre le encantaban estas cosas, siempre llevaba la cámara a mano y se acercaba demasiado para sacar fotos desde perspectivas diferentes. A mi madre estas cosas le dan miedo y le advirtió que no se acercara tanto. Él como si nada, ignoraba las indicaciones.

Eran ya las 10, el tiempo pasaba muy rápido, ni nos dimos cuenta de que ya había anochecido. Nos encaminamos hacia casa  ya que tardábamos en llegar media hora.

Cuando estábamos en el coche apareció de la nada una mujer con una extraña apariencia. Tenía un largo vestido blanco y en general daba bastante miedo. De repente el coche se nos quedó sin gasolina delante de ella, sin ningún motivo aparente se aproximaba hacia nosotros. No sabíamos que hacer, como reaccionar.

Solo recuerdo que apareció una pareja a ayudarnos y se ofreció inmediatamente a llevarnos en su coche y sacarnos de ese apuro.

A día de hoy me sigo preguntando que sería aquel ser.





Sara Martínez

 
 
 
 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Cuento




                                                  Debajo de la cama

Me encontraba en casa con Toby, el golden que me habían regalado hace unos escasos meses. Mis padres habían salido a una cena de empresa, así que me entretenía viendo la televisión en la sala. La verdad es que no daban nada interesante en la tele, así que empecé a pasar los canales uno por uno. Me detuve en el canal de noticias de las 11, al parecer estaban dando una noticia de última hora en la que decían que se había escapado un asesino encerrado en un psiquiátrico cerca de mi vecindario.

Era ya muy tarde así que decidí irme a dormir ya, pero no antes sin coger a Toby, que esa noche dormía conmigo. Me metí  en la cama, saqué la mano para que el cachorrito me lamiera la mano.

A la mañana siguiente me desperté y bajo mi asombro vi a mi perrito ahorcado, no me lo podía creer, pero lo peor aún estaba por venir. ¿Quién me había lamido la mano? Miré bajo mi cama y de repente vi a aquel loco de la televisión.
  Desireé Pombar Añón